martes, 16 de diciembre de 2014

Berenjena asada con cebolla crujiente y limón


Otra receta de la maravillosa cocina de Ottolenghi. En esta ocasión con uno de mis ingredientes favoritos: la berenjena. La hice casi por casualidad, a última hora y corriendo, porque tenía un par de berenjenas olvidadas y las tenía que usar, y acabé encantada. El toque del limón y el sumac, sobre todo, dan un sabor fantásticoAunque pueda parecer que tiene muchos pasos, la receta es muy sencilla y se hace rápido. El resultado francamente bueno.  El toque del limón y el sumac, sobre todo, dan un sabor fantástico. El comino... el deje ligeramente picante del chile... ummm!, Como nada que hubiese probado antes. Delicioso! 
Para 2 - 4 personas:


       INGREDIENTES 
  • 2 berenjenas 
  • 4 o 5 cebollas (si son muy grandes, algo menos)
  • 1 o 2 chiles rojo (o verde)
  • 1 o 2 dientes de ajo
  • Medio limón (grande)
  • Queso feta (o del estilo)
  • 1 cucharadita de colmada sumac
  • 1 /2 cucharadita colmada de comino 
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta negra molida



        PREPARACIÓN 



- Cortamos las berenjenas por la mitad y las colocamos en una bandeja de horno con la cara interna hacia arriba. Hacemos unos cortes profundos en forma de cruz y pintamos con aceite. A continuación salpimentamos y las metemos al horno precalentado a 200º C. Unos 30 - 40 minutos. Dependerá mucho del horno y el grosor de las berenjenas, así que vigilidad. Cuando estén doradas en la superficie y la carne tierna, las sacamos.


- Mientras se hacen las berenjenas preparamos los acompañamientos. Pelamos el medio limón, con cuidado de quitar bien toda la parte blanca para que no amargue, y troceamos groseramente la piel. La ponemos en un bol junto con el jugo que haya soltado. A continuación añadimos el ajo picado o prensado y medio o un chile también picado (según el tamaño y lo picante que lo queramos). Mezclamos bien y reservamos.


- Pelamos las cebollas y las cortamos en rodajas muy finas. Calentamos aceite en una sartén y las ponemos, con un poco de sal. Tienen que hacerse bastante, que los bordes se queden incluso marrón oscuro, para que queden crujientes. Removemos de vez en cuando para que no se nos peguen.



- Cuando ya estén bastante hechas añadimos el sumac, el cilantro y el chile (medio o uno entero). Removemos y cocinamos unos minutos.




- Por último incorporamos el queso feta, cortado en cubos o trozos grandes, y cocinamos durante un minuto más o menos, lo justo para que se ablande pero no se derrita del todo, y removiendo bastante para que no se pegue en la sartén.



- Cuando las berenjenas estén listas, las sacamos del horno e inmediatamente las ponemos en un plato y las regamos con las salsa de limón. Seguidamente, para que no se nos enfríen, echamos las cebollas por encima y servimos. Qué cosa tan rica!






Qué la disfrutéis! :)


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sábado, 13 de diciembre de 2014

Espinacas al horno con salsa boloñesa



Otra receta de aprovechamiento. Uso muchos los "gratinados de" en recetas de aprovechamiento, son taaan apañados y quedan taaan buenos!  En fin, que os voy a contar, no? :) Aquí os dejo este, con espinacas, queso cottage y salsa boloñesa. Una comida completa y riquísima. Y rapidísima!



       INGREDIENTES 
  • Espinacas cocidas (en mi caso de las congeladas. Mejor de las cortadas)
  • Queso cottage (o requesón o ricotta)
  • Salsa boloñesa (básicamente salsa de tomate casera, carne picada de ternera, cebolla y orégano)
  • Mozzarella rallada
  • Queso tipo parmesano en polvo



        PREPARACIÓN 




- En recipiente apto para horno ponemos una base de salsa de tomate.






- A continuación mezclamos las espinacas cocidas con el queso. Lo añadimos al recipiente.



- Ponemos sobre las espinacas una buena capa de salsa boloñesa. La salsa, de carne picada de ternera, la hice igual que la que os presenté con los espaguetis de calabacín.






- Por último cubrimos con mozzarella y queso parmesano al gusto.





- Metemos al horno, arriba, con la opción del grill hasta que veamos que el queso está dorado (si no tenemos los ingredientes calientes, podemos meter un rato al horno a 200ºC a media altura primero). Ummm! Qué rico! El queso fundido con las salsa de tomate y las espinacas cremosas queda absolutamente delicioso!



Qué lo disfrutéis! ;)


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viernes, 12 de diciembre de 2014

Lombarda con manzana, pasas y piñones - Col de Navidad


Hoy traigo un plato típico de la Navidad en Madrid: lombarda (col morada) con manzana, pasas y piñones. Col de Navidad. Desde pequeñita me ha gustado mucho esta verdura, me ganó por su fabuloso color y tras probarla ya no la pude dejar. La como muy a menudo porque además en Dinamarca es también un producto habitual. Las coles en general lo son. A pesar de ser madrileña de pura cepa, jeje, no la había cocinado así nunca. Hay diversas maneras de prepararla. Cada maestrillo tiene su librillo, ya sabéis. Yo me he ido a lo sencillo pero seguro y me ha quedado un plato francamente rico. La mezcla de sabores dulces y salados queda simplemente estupenda. Con muchas ganas de estar ya por los madriles, contando los días, os dejo esta receta deseándoos todo lo mejor para esta fiestas que están ya casi aquí. Qué disfrutéis mucho, y que os guste la receta, claro! :)



       INGREDIENTES 
  • Lombarda (col morada)
  • Manzana (yo puse de la variedad Golden)
  • Pasas sultanas
  • Piñones
  • Aceite
  • Ajo
  • Sal
         



        PREPARACIÓN 





- Cortamos la lombarda en tiras y la lavamos un poco.







- Ponemos a calentar agua con un poco de sal en una olla y cuando rompa a hervir echamos la lombarda y cocemos. En la olla rápida en tan solo 6- 7 minutos está lista. En la tradicional, el doble de tiempo.





- Pasado el tiempo de cocción, sacamos la verduras y la dejamos escurriendo un buen rato para que suelte todo el exceso de agua.





- En una cacerola o sartén grande ponemos a calentar un poco de aceite. Cuando esté listo añadimos un par de dientes de ajo picados y los doramos.



- A continuación echamos las pasas y los piñones (cantidades al gusto) y los doramos también. Cuidado con las pasas sobre todo, que se queman fácilmente. Removed continuamente.




- En cuanto cojan color añadimos la manzana cortada en cubitos y rehogamos lo justo para que también coja algo de color. Sin pasarnos de tiempo para que no se nos deshaga.



- Por último incorporamos la lombarda, removemos y dejamos rehogar unos minutos. Apagamos, volvemos a remover y listo. Servimos y a disfrutar! Qué rico!






Qué la disfrutéis! :)


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miércoles, 10 de diciembre de 2014

Muslos de pollo asados con chirivías y alcachofas de Jerusalén


Desde que vivo en Dinamarca me he reconciliado con ciertos ingredientes y he descubierto otros nuevos. Es el caso concreto de muchos tubérculos y otras hortalizas, de invierno principalmente, que aquí abundan y se encuentran de forma habitual en los mercados. Eso, y el hecho de que suelen tener mejores precios que muchas otras verduras de importación me han animado a, como digo, probar cosas nuevas. 
Mi último descubrimiento ha sido el tupinambo o alcachofa de Jerusalén, o como lo llaman aquí: jordskokker. Pensaba que nunca antes lo había oído nombrar, pero sí. Ahora recuerdo cuando hace años leía recetas francesas en las que cocinaban con "topinambour" y yo me preguntaba una y otra vez qué sería aquello, y nada de nada, receta que tenía que descartar porque no sabía lo que era. Y es que si lo traducía, tampoco sabía qué era un tupinambo. Yo no sé vosotros, pero en España nunca lo he visto ni he tenido noticias sobre este tubérculo. Es gracioso lo del nombre: alcachofa de Jerusalén, porque ni es una alcachofa, (no se puede parecer menos), ni es de Jerusalén, es americana, jeje. Es, repito, un tubérculo. Por lo visto se asemeja también en ciertas propiedades a las castañas. Eso he leído en algún sitio... No se... 
Como cualquier tubérculo queda bien en guisos y al horno. Es un buen sustituto de la patata, por ejemplo. Se puede usar en cualquier plato cocinado de igual forma y queda muy parecido y muy rico, y además aporta muchos menos hidratos y su índice glucémico es mucho más bajo, para quien le interese. Esta vez lo he cocinado acompañando a unos muslos de pollo al horno junto con chirivía (otros de mis descubrimientos en Dinamarca), que ya he usado más veces. Queda un plato completo y riquísimo. Estas hortalizas tienen un sabor suave muy rico, y asadas en el horno, en mi opinión, es como mejor quedan. Y con un poquito de especias ya ni os cuento. 



       INGREDIENTES 
  • Muslos de pollo                                                                    
  • Chirivías o pastinacas (foto superior derecha)
  • Alcachofas de Jerusalén o tupinambos (foto inferior derecha)
  • Cebolla
  • Aceite de oliva
  • Vino blanco                                                                            
  • Orégano
  • Sal
  • Limón






            PREPARACIÓN 


    - Salpimentamos los muslos de pollo y les echamos orégano al gusto por encima. Los ponemos en una fuente, echamos un chorro de aceite por enicma (lo distribuimos bien por todo el muslo) y metemos al horno fuerte (unos 230 - 250ºC) para que se tuesten.




    - Mientras tanto, pelamos las hortalizas y en otra fuente ponemos una cama de cebolla cortada finita, y trozos de chirivía y tupinambos. No hace falta que sean tan finos como la cebolla porque se hacen más bien rápido (más que la patata). Salamos y echamos un chorro de aceite por encima.




    - Sacamos el pollo del horno cuando veamos que toma color, (no necesitará mucho tiempo para ello), y metemos la fuente con las hortalizas, esta vez a unos 180 - 200. Dejamos que se vayan haciendo un rato hasta que veamos que empiezan a estar tiernas, pero no del todo, que después hay que volver a meterlas con el pollo. Lo justo para que se ablanden un poco y cojan color (Ojo: estas hortalizas son bastante blancas y no toman mucho color en ningún momento. Quedan más pálidas que las patatas. Es mejor que las pinchéis para saber si están hechas y así no os paséis de tiempo).


    - Sacamos la bandejas con las hortalizas y ponemos los muslos de pollo encima. Añadimos también el juguito que haya soltado el pollo más el resto del aceite que haya quedado en la fuente. A continuación echamos un buen chorro de vino blanco por toda la fuente y un chorro de limón sobre el pollo. También podemos añadir unas rodajas.


    - Volvemos a hornear a 180 - 200ºC hasta que veamos que el pollo está bien dorado, y las hortalizas completamente hechas (las pinchamos). 

    Qué delicia de plato! Ummmm!!!




    Qué lo disfrutéis! :)


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    martes, 9 de diciembre de 2014

    Sopa miso - 味噌汁 - Misoshiru



    En estos días fríos apetecen caldos y sopas calentitas. Mi propuesta de hoy es darle el puntito oriental, y para ello qué mejor que una deliciosa sopa miso. Los japoneses la toman como acompañamiento de numerosos platos, al igual que el arroz. Es una receta básica, que suele llevar tofu y alga wakame, aunque también se puede completar con setas, gambas, fideos, etc... y hacerla un plato único. De sabor suave y ligeramente ahumado, os va a encantar. 



           INGREDIENTES 
    • 1 sobre (5 gramos) de caldo dashi (de bonito. Para hacerlo vegetariano se puede añadir el de alga kombu)
    • 3 tazas de agua (unos 750 ml en total)
    • 3 cucharadas de miso (pasta de soja fermentada), en mi caso miso blanco (una cucharada por cada taza de agua, en principio. Os cuento más en la explicación de la receta)
    • 150 - 200 gramos de tofu seda o suave (silken tofu, el más blandito)
    • Alga wakame desecada
    • Cebolleta verde    




            PREPARACIÓN 



    - En una cacerola ponemos a calentar el agua. Cuando hierva añadimos el caldo dashi y cocemos a fuego suave unos 5 minutos.



    - A continuación añadimos la pasta miso. Para ello os recomiendo hacerlo de la siguiente manera: Vertemos parte del caldo en un bol. En un colador ponemos una cucharada de miso y lo ponemos en contacto con el caldo. Con ayuda de una cuchara vamos integrando la pasta en el caldo. Existen diversas variedades de miso: rojo, blanco, etc... que varían en sabor e intensidad. También puede variar bastante de una marca a otra, así que os recomiendo que vayáis añadiendo cucharada a cucharada. Devolviendo el caldo a la cacerola cada vez, removiendo y probando antes de añadir más. En principio se añadiría una cucharada de miso por cada taza de agua añadida para el caldo, pero os repito que es mejor que probéis. En mi caso, por ejemplo, solo puse dos cucharadas de miso ya que después de probar la segunda me pareció que el sabor era rico y suficientemente intenso. Más hubiera sido demasiado. Insisto: probad cada vez!




    - Una vez integrada la pasta miso en el caldo, añadimos el tofu previamente cortado en cubitos y removemos. Hacedlo con cuidado, ya que este tipo de tofu es más blandito y por ello más frágil, y se os puede romper.



     - En un bol ponemos las algas wakame con agua para hidratarlas. No hace falta poner demasiadas, crecen bastante.






    - Cuando estén listas las algas, las escurrimos bien y las ponemos una cantidad al gusto junto con cebolleta cortada en rodajas finas en el fondo de un bol o plato sopero. 






    - Calentamos un poco el caldo (si no lo tenemos caliente, claro), sin llegar a hervir, y lo añadimos al bol. Lista. Ya tenemos nuestra sopa reconfortante con el delicado toque oriental que tanto nos gusta :)







    Qué la disfrutéis! :)


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