miércoles, 16 de noviembre de 2016

Croquetas de pollo, las de casa


Ya era hora de que os trajera mis croquetas de pollo! Bueno, vale, las de mi madre... aunque yo las he ido "moldeando" un poco a mi gusto hasta hacerlas mías, jeje. En cualquier caso, las de casa, las de siempre, estas son las croquetas que he comido siempre en mi infancia y que ahora devoran mis sobrinos como locos cuando se las hace la abuela Chumbo :) Y los papis y tíos también! Esta es la primera vez que yo se las hacía a mi alemán, y me esmeré todo lo que pude. Quedaron sensacionales. Nada que envidiar a la de Chumbi! ;) Con todo mi cariño, la receta de hoy se la dedico a mi mami, que es la culpable de que ahora me queden tan ricas a mi.



       INGREDIENTES 
  • Restos de pollo (asado, a la plancha, etc... Esta vez yo usé un par de pechugas a la plancha que me habían sobrado. Otras veces uso pollo asado que queda riquísimo)
  • Huevos
  • Pan rallado
  • Sal
  • Para la bechamel: mantequilla, leche, harina y/o maizena (yo pongo harina y un poco de maizena), sal.



        PREPARACIÓN 

- No he puesto cantidades de ingredientes porque dependerá del número de croquetas que hagamos y además yo hago las croquetas un poco a ojo. La bechamel, si recordáis de esta entrada, también. Esta vez tiene que quedar más espesa que en la receta anterior, así que id echando la leche poco a poco hasta obtener la consistencia deseada. Si queda muy líquida no se podrán formar bien las croquetas y se romperán al freírlas. Si tenéis eso en cuenta, todo lo demás es muy fácil!



- Una vez lista la bechamel, picamos el pollo. A mí me gusta picado pero que quede algún trozo algo más grande. Vamos que se sepa que hay pollo ahí y no es solo aroma, jeje. Así que lo dejo a medias, para que s¡noten claramente los trocitos. En fin, al gusto.




- Una vez picado el pollo, lo mezclamos con la bechamel hasta obtener una masa homogénea y lo metemos a la nevera para que enfríe y solidifique un poco, con el objetivo de facilitar a la hora de formar las croquetas. Si tenéis prisa, lo podéis meter un rato al congelador. 



- Cuando la masa esté fría y más sólida pasamos a formar las croquetas. Con cuchara, con las manos, con máquina... a mi personalmente me gusta con las manos, que se note que son caseras. No me importa que no queden todas iguales. Es más, me gusta. Yo las hago de tamaño generoso. No gigantes pero hermosas. Es de familia, jeje. Cogemos un poco de masa y la pasamos por huevo batido.



- Escurrimos y pasamos por el pan rallado dando la forma deseada.





- En este punto y antes de freír se pueden congelar. Luego no hay más que sacarlas del congelador un ratito antes y freírlas. Y apaña mucho para cuando vamos pillados con las cenas. Sobre todo con niños).






- Cuando tengamos todas las croquetas formadas las freímos en la freidora hasta que estén doradas.






- Las vamos colocando sobre papel de cocina para escurrir el exceso de aceite y para que vayan enfriando un poco, y listas para comer! Quedan maravillosas. 





- Yo siempre hago pensando en guardar o congelar parte y nunca sobra. Jeje. El secreto es esmerarse con la bechamel. Con éstas últimas me esmeré bastante y quedaron alucinantes. Muy suaves y cremosas. Se deshacían en la boca. Ummm! Y claro, no sobraron :)  Ñam, ñam! 




Qué las disfrutéis! :)

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viernes, 11 de noviembre de 2016

Coques escudellaes


Otoño es sinónimo de calabaza, y ya estaba tardando en traer alguna receta con ella... con lo que me gusta! Hoy toca receta dulce, y es que lo de estas cocas fue amor a primera vista. Las encontré en el estupendo blog de Mary https://marronglace-marronglace.blogspot.com.es/ y supe que tenía que probarlas. Qué pinta! Pues bueno, eso y mucho más. Son fantástiscas! Estas cocas a base de calabaza y almendra son típicas de la Comunidad Valenciana, quedan muy esponjosas y saben a gloria. Llevan una base de oblea, que resulta que yo acababa de comprar en la estupenda tienda asturiana de La Colosal, en Avilés, de la que os hablaré con detalle en otro momento. Hice unas con y otras sin oblea... y no se, me gustan las dos. Igual incluso más sin la oblea. Modifiqué un poco la receta poniendo harina de trigo y espelta integrales en lugar de harina de trigo convencional. Auqnue no quedaron de un color tan anaranjado, estaban riquísimas e igual de esponjosas. Divinas :)



       INGREDIENTES 
  • 250 gramos de calabaza asada (yo tenía congelada. Me gusta tener un stock, jeje)
  • 200 gramos de azúcar o edulcorante (en mi caso edulcorante Sukrin)
  • Ralladura de limón
  • 2 huevos grandes
  • 60 gramos de aciete de oliva
  • 100 gramos de harina integral de espelta
  • 75 gramos de harina integral de trigo integral
  • 100 gramos de harina de almendra
  •  2 sobres blancos y dos morados de gasificante (el del Mercadona)
  • Obleas


        PREPARACIÓN 




-Batimos muy bien los huevos con el azúcar o edulcorante hasta que quede una mezcla muy esponjosa.







- A continuación añadimos el aceite, la calabaza y la ralladura de limón, y seguimos batiendo muy bien.





- Por último mezclamos las harinas y el gasificante y los incorporamos a mezcla anterior poco a poco y tamizando con un colador. 





- Vamos mezclando cuidadosamente con una espátula con movimiento envolventes.




- Sobre una bandeja de horno con papel vegetal colocamos obleas cortadas en círculos, si decimios ponerlas, o nada, y vertemos la masa con una cuchara. De ahí el nombre "escudellaes". Las metemos al horno precalentado a 200ºC durante unos 15 minutos hasta que estén hechas y doradas. Yo las tuve algo menos, unos 12-13, porque mi horno calienta muy fuerte y ya estaban listas. 

- Las dejamos reposar sobre una rejilla hasta que se enfríen un poco y ya están listas. Nosotros las tomamos al día siguiente en el desayuno, y el reposo las sentó de maravilla, jeje. En una lata o tupper aguantan muy bien unos días aunque en casa apenas duraron. Están demasiado buenas! 




Qué las disfrutéis! :)

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jueves, 10 de noviembre de 2016

Salchichas de pavo al vino



Muy buenas! Hoy os traigo una rica receta de salchichas de pavo al vino. Hace tiempo que las vi en el mercado y tenía ganas de probarlas. Y la verdad es que salen buenísimas. La receta, como siempre es rápida y sencilla y queda realmente bien. Apuntad!



       INGREDIENTES 
  • Salchichas frescas de pavo 
  • 1 cebolla
  • Aceite de oliva
  • Vino para guisar (uno bueno)
  • Comino en polvo (al gusto)
  • Sal
  • Pimienta negra molida (al gusto)



        PREPARACIÓN 


- En una sartén calentamos un poco de aceite de oliva y doramos las salchichas aderezadas con un poco de sal. Las reservamos.





- A continuación, en la misma sartén doramos la cebolla picada fina.





- Cuando la cebolla esté tierna añadimos las salchichas, espolvoreamos pimienta y comino al gusto (yo con bastante comino), mezclamos y añadimos un buen chorro de vino. Que casi las cubra. 





- Dejamos que hierva a fuego medio unos minutos, nunca muy fuerte, hasta que las salchichas estén hechas del todo y parte del vino se consuma y quede una salsa, no muy espesa pero ligada. 





- Ahora solo queda servir, con unas patatas fritas, por ejemplo... y pan para esas salsa! Queda divina! Un plato fabuloso, sin más :)


Qué las disfrutéis! :)

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viernes, 4 de noviembre de 2016

Sardinas morunas al horno


Como ya os comenté hace un tiempo este verano pasado estuve en Marruecos y volví cargada de recetas. Algunas las llegué a preparar estando allí, otras no, y de otras solo me traje una idea con el propósito de experimentar un poco a mi gusto. Es el caso de las sardinas que os presento hoy. En la cocina marroquí es muy común añadir una salsa chermoula o chermula al pescado. No es una salsa estándar, varía según el pescado que se utilice y un poco el gusto de cada uno, pero en general siempre son algo picante, llevan la famosa pasta harissa, especias, entre las que no faltan la pimienta, comino y jengibre, y hierbas como perejil o cilantro. Yo, en función de lo que vi y probé estando en Marruecos y ojeando un poco aquí y allá en la red, cree la mezcla hoy os muestro y que nos encantó: bastante picante, aunque no un picante de los que se quedan permanentemente y no te dejan saborear, con mucho aroma y sabor, resultó un éxito que ya estamos deseando repetir, con sardinas o cualquier otro pescado. Vamos con la receta!



       INGREDIENTES 
  • 2 dientes de ajo prensados o picados muy fino
  • Ralladura de 1/2 limón
  • 1 y 1/2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 y 1/2 cucharadas de zumo de limón
  • 1/2 cucharadita de harissa ( o más o menos según nos guste de picante. Con esta cantidad queda picante, claramente)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1/2 cucharadita de jengibre en polvo
  • 1/2 cucharadita de cilantro en polvo
  • 1/2 cucharadita de comino en polvo (bastante colmada en mi caso. Me encanta el comino!)
  • 1/2 cucharadita de pimienta negra molida
  • 1/2 cucharadita de pimentón dulce
  • Sal al gusto (en mi caso, al llevar tanta especia la reduje al mínimo. Una pizquita sobre las sardinas antes de añadir el relleno)
     
     


        PREPARACIÓN 

- En La receta es fácil y rápida. Empezamos preparando la salsa chermoula. Para ello mezclamos en un bol las especias, el aceite, zumo y ralladura de limón, el perejil, el ajo y la harissa y mezclamos bien hasta obtener una pasta. Reservamos.



- Limpiamos y abrimos por la mitad las sardinas (si no las compramos ya limpias), sin cabeza y con cola. Las colocamos sobre una bandeja para horno y añadimos (opcional) una pizquita de sal. 




- Rellenamos generosamente las sardinas con la pasta de chermoula y las cerramos.



- Añadimos un chorro de limón por encima. También podéis echar un chorro de aceite aunque yo no lo eché y quedaron genial. En cualquier caso, metemos al horno a unos 200 grados durante 8-10 minutos. Pasado el tiempo sacamos la fuente y listas para degustar! Ya veréis que ricas. Os van a dejar del revés! Muy jugosas y sabrosas. Estupendas!




Qué las disfrutéis! :)

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jueves, 3 de noviembre de 2016

Magdalenas tradicionales con aceite de oliva


Qué mejor que unas ricas magdalenas para disfrutar del otoño! No se me ocurre un plan mejor que disfrutar de una tarde de domingo frente a la chimenea degustando un café o un chocolate caliente con unas magdalenas de las de toda la vida, tan buenas como las que hacía mi abuela (bueno, casi! :D ). Hoy os traigo esa receta, la de las magdalenas que saben a tradición, las de siempre, con el toque del aceite de oliva y el aroma de limón. Maravillosas!



       INGREDIENTES 
  • 125 gramos de Maizena
  • 250 gramos de harina de trigo
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 275 gramos de azúcar
  • 135 ml de leche (normal o desnatada)
  • 200 ml de aceite de oliva
  • 3 huevos
  • 1 sobre de levadura Potax (o los sobres gasificantes del Mercadona. También valdría la levadura química (tipo Royal) pero subirá menos la masa)
  • Piel rallada de medio limón
     


        PREPARACIÓN 


- Empezamos batiendo los huevos junto con el azúcar, la leche, aceite, sal y ralladura de limón. 






- Mezclamos la harina con la maizena y la levadura y lo incorporamos a la mezcla anterior tamizando con un colador. 






- Mezclamos bien o batimos hasta obtener una masa homogénea libre de grumos.






- Pintamos de aceite unos moldes de papel para magdalena.







- Llenamos los moldes unos 2/3  de su capacidad con la masa (yo casi siempre me paso, jeje). Para ello os quiero recomendar mi última adquisición: un dosificador de masa. Siempre he llenado los moldes con una cuchara y como soy un poco desastre ponía todo perdido. Encontré el dosificador, de muy buen precio por cierto, y mi vida ha cambiado! Jajaja! En serio, es verdad. Tardé poquísimo en llenar todos los moldes y sin derramar una gota fuera. Estoy encantada con él y os lo recomiendo :) 




- Espolvoreamos un poco de azúcar en el centro de las magdalenas y horneamos a unos 200ºC entre 15 y 18 minutos, hasta que la masa esté dorada y cocida por dentro (para verlo, pincharemos con un palillo y éste tiene que salir limpio).





Una vez listas, dejamos las magdalenas enfriar sobre una rejilla unos minutos. Si duran, que lo dudo, aguantan muy bien en una lata o un tupper unos 3 - 5 días. 


- No dejéis de probarlas. Quedan fantásticas. 






Qué las disfrutéis! :) 

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